Este caso de estudio se centra en analizar y buscar soluciones para las dificultades de aprendizaje en estudiantes de educación secundaria, utilizando el enfoque de Design Thinking para desarrollar estrategias innovadoras que mejoren la experiencia educativa.
Sebastián es un adolescente de 15 años que cursa el tercer año de secundaria en una institución pública de la provincia de Utcubamba, distrito de Bagua Grande. A simple vista, parece un chico normal: se ríe con sus amigos en los pasillos, juega videojuegos en casa y disfruta del fútbol. Pero su realidad en la escuela es otra.
Desde hace tiempo, ha comenzado a notar que le cuesta concentrarse en clase; las explicaciones le parecen aburridas y confusas, y aunque intenta poner atención, al final no entiende lo que dicen los profesores. Sus calificaciones han bajado y con ellas, también su confianza.
En casa, su padre lo llama "inútil" y su madre le dice que "nunca será nadie". En la escuela, los profesores lo etiquetan como "haragán" y sus compañeros se burlan de él. No tiene internet ni un espacio adecuado para estudiar, y cuando llegan los exámenes, su mente se bloquea por la ansiedad.
Día tras día, Sebastián se hunde más en la creencia de que no es lo suficientemente bueno.
Este caso de estudio se centra en el desarrollo de una aplicación móvil tipo Uber para el servicio de mototaxis en Bagua Grande, aplicando metodologías de Design Thinking para mejorar la experiencia de transporte urbano en la ciudad.
María es una madre soltera de 35 años que vive en una zona periférica de Bagua Grande. Trabaja como enfermera en el hospital local y debe cumplir turnos rotativos, incluyendo guardias nocturnas. No tiene vehículo propio y depende completamente del transporte público y los mototaxis para movilizarse.
Cada mañana, María debe despertar a su hija de 10 años y llevarla a la escuela antes de ir al trabajo. Luego de dejar a su hija, debe tomar otro mototaxi para llegar al hospital. Cuando sale tarde de su turno, especialmente en la noche, se siente insegura al tomar mototaxis en la calle. Ha tenido malas experiencias con conductores que cobran tarifas excesivas aprovechándose de su urgencia o que no respetan las normas de tránsito, poniendo en riesgo su seguridad.
A veces, cuando llueve o durante horas pico, pasar mucho tiempo en la calle esperando encontrar un mototaxi disponible. En ocasiones, esto ha causado que llegue tarde al trabajo o que su hija se retrase para la escuela. María sueña con un sistema que le permita programar sus viajes con anticipación, conocer al conductor y tener la certeza de que llegará a tiempo a sus destinos, todo a un precio justo y transparente.
Utiliza la metodología y herramientas aprendidas para generar soluciones innovadoras